Navidad.
Época de felicidad, amor, amistad y... videojuegos.
Así es, éste fenómeno religioso-comercial
se ha convertido en una de las principales fechas en cuanto
a lanzamiento de videojuegos se refiere. Las compañías
guardan sus más ambiciosas joyas para esta fecha
en la cual la compraventa de juegos es la más numerosa
del año, aparte de ser los videojuegos una de las
principales elecciones a regalar en todo el mundo.
Juegos
para todos los gustos, para todas las edades, para todo
tipo de perfil de videojugador nos son anunciados en televisión,
Internet y demás formas de publicidad. No en vano
es en ésta época del año en la que
salen más videojuegos al mercado.
Halo 2,
Gran Theft Auto: San Andreas, Half-Life 2, Need for Speed
Underground 2… un momento. Hay algo extraño
aquí. ¿Es que sólo hay secuelas?
¿Qué hay de la originalidad?
No os
preocupéis, amantes de los videojuegos, porque
aquí llegan los increíbles. ¿Cómo?
Sí, los videojuegos basados en películas
(Como no, también estrenadas en Navidad). Así,
muchas son las empresas que, aprovechando el tirón
comercial y el nombre, sacan al mercado puras pifias que
sólo son alabadas por amantes incondicionales de
la película. Los Increíbles, Polar Express,
Una Serie de Catastróficas Desdichas... que sí,
que son grandes películas, pero su capacidad de
ser admiradas baja demasiado tras ver cómo intentan
explotar su condición de “Peliculón
de estas Navidades” al llevarlas al terreno de los
videojuegos.
Quizás
muchos de vosotros estéis pensando al leer esto
que la originalidad de los videojuegos se está
acabando, y que os tendréis que conformar con otro
FIFA de EA Sports o con un Shrek 2, el videojuego, bajo
el árbol.
No temáis
amigos, que dónde hay oscuridad siempre puede haber
algo de luz. Y luminosa es la luz que nos traen juegos
como Tales of Symphonia o nuevos sistemas como la esperanzadora
Nintendo DS, eso sí, los europeos vemos lejano
el poder disfrutar de esta nueva maravilla portátil.
¿Nos faltaba imaginación? A medias. Si bien
es cierto que el primer juego de DS es un remake de Mario
64, también lo es el hecho de que esta nueva consola
incorpore una doble pantalla con sinfín de posibilidades
, lo que hará que juegos como mario 64x4 nos parezcan
juegos nuevos.
Volviendo
a las secuelas, es cierto que en algunas falta originalidad,
pero las excepciones a esa regla pueden ser dos juegos
que, por caprichos del destino, son también de
Nintendo (Parece que es la única compañía
que aporta innovación). Me refiero por supuesto
al regreso de dos grandes clásicos: Uno es Paper
Mario 2, que tras el éxito que obtuvieron Mario
RPG y Paper Mario en SNES y N64, respectivamente, nos
trae un nuevo RPG del fontanero que hará las delicias
de los aficionados a éste genero y a los amantes
del simpático bigotudo de Nintendo. Un juego imprescindible
para todo poseedor del cubo.
El otro juego es, como no, Metroid Prime 2: Echoes, la
segunda parte de un juego que, para mí, es el mejor
para las consolas de 128 bits. Nunca otro juego combinó
de manera tan satisfactoria los géneros de aventura,
exploración, shoot'em up y plataformas. Un juegazo.
Cuando
una persona objetiva ve los juegos de Gamecube y su bajo
índice de ventas, una sensación de desconcierto
le corroe. Es inexplicable que el cubo se venda tan poco
con juegos como estos. Quizás es falta de publicidad,
o más bien falta de buena publicidad, o más
bien el exceso de mala publicidad. O a lo mejor la demanda
exige que los juegos sean poco originales y que haya mucha
sangre, sexo, violencia, y demás cosas que caracterizan
a Microsoft y Sony. Espero no haberme ido de la lengua.
Con esperanzas
de que el público siente la cabeza y que Nintendo
siga creando juegos como los que crea, me despido deseandoos
una feliz Navidad a todos.